Manolo, Platanito y la Piquer

Javier Arenas utiliza en todos sus actos públicos anécdotas y frases hechas para provocar una sonrisa al público y amenizar los mítines

TEXTO: | 6 de marzo de 2008

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Quedan dos días. Lo que resta de campaña electoral apenas puede definirse como una cuenta atrás. Javier Arenas ha dicho ya casi todo lo que tenía que decir o, al menos, ha contado a estas alturas todo lo que quería contar. Pero tantos kilómetros por Andalucía en estos cuatro años no habrían tenido demasiado sentido si hubiese dejado pasar la oportunidad de estar en todas las provincias y capitales andaluzas en la última semana de la campaña electoral. Toda una ventaja para los militantes y simpatizantes del PP, que aprovechan para mimetizar los mensajes. Pero la precampaña ha sido muy larga y los discursos empiezan a tener una similitud sorprendente. Para incisivas, sus expresiones. Muchos de los andaluces que acuden a sus mítines son ya capaces de decirlas con Arenas al unísono. Los que no las conocen, lo acompañan con carcajadas. Y es que el candidato del PP, al igual que la mayoría de los políticos, acostumbra a utilizar una serie de frases hechas y latiguillos que despiertan el fervor de sus fieles seguidores.

En el ranking de esta campaña, una pregunta dirigida al presidente de la Junta destaca, sin duda, por encima del resto de expresiones: «Manolo, ¿si somos los primeros, por qué vamos los últimos?». No hay mitin o acto público en el que Arenas no le formule esta cuestión a su oponente.

Dentro del repertorio, el líder popular ha recuperado, en estos últimos días de campaña, el viejo símil con un torero sevillano, para clamar por una oportunidad a los electores: «Yo, como Platanito», explica a sus militantes y simpatizantes en los mítines, al tiempo que narra la historia de este matador, a quien nunca le daban la alternativa. Eso sí, cuando la tomó, la aprovechó.

Entre los personajes populares a los que Arenas saca del cajón, no se puede dejar atrás a Concha Márquez Piquer, con su 'baúl'. Allá donde vaya, Javier Arenas recuerda que no es la primera vez que pisa las calles de ese lugar y que no acude sólo a pedir el voto, en referencia a los miles y miles de kilómetros de estos años. Antes de cerrar el acto, se disculpa por irse: «Me van a perdonar, pero esta noche me toca seguir con el baúl de 'La Piquer'», suele concluir el candidato popular.

«Vamos a ir terminando ya, porque yo ya soy 'renegrío', como dijeron mis amigas de la infancia a una periodista y me voy a poner más moreno todavía», comenta cuando va a concluir con un acto público en alguna plaza en la que 'pica' el sol. Y es que la visita a su pueblo, Olvera, le sirvió para incorporar esta nueva anécdota a sus discursos, después de que Paqui y Margarita, de su pandilla de la infancia, explicaran que, de pequeño, el candidato popular «no era feo, aunque siempre ha sido muy 'renegrío'».

No han sido estas dos mujeres las únicas personas cercanas a Arenas que le han ayudado a enriquecer su repertorio. Las alusiones a su mujer, Macarena Olivencia, y a su hija Marta son constantes. Su esposa lo manda a hacer la compra, lo que ha servido para comprobar, en primera persona, «lo cara que está la vida, lo que han subido los precios». «Mi hija Marta me ha dicho...». Con comentarios de una niña (a la que por su condición se la supone inocente) como que no se pueden cerrar todas las ventanas de una casa y utilizar luz artificial cuando es de día, porque se consume una energía innecesaria, Arenas defiende el trasvase del Ebro.

Elecciones generales 2008 _Redacción